El recuerdo de un Domingo de Pascua

bolantes ( hombres )

En el primer recuerdo claro que tengo de un Domingo de Pascua yo debía tener unos cuatro años y estaba en Valcarlos-Luzaide en casa de mis aitatxis. Desde primera hora de la mañana la casa era un no parar y aunque todo parecía estar preparado de víspera, siempre a última hora suele pasar que si, esto necesita un último toque de plancha, que si este botón está un poco flojo, que dónde está el pañuelo… Y yo, que como solía decirme mi amatxi era una “salsera”, estaba en medio de todo y de todos.

Bolantes ( mujeres )Recuerdo que me cogió mi tía y me llevó con ella a la habitación donde tenía su traje preparado. Me senté en la cama, me dio un pañuelo grande de colores y me pidió que lo sujetara con cuidado para que no se arrugara. A mi me pareció que me estaba dejando algo importantísimo y yo muy obediente lo cogí lo mejor que pude. Ella empezó a vestirse y mientras, yo no perdía detalle. En aquellos años el traje de las chicas consistía en una falda acampanada gris, una blusa blanca con un chaleco que podía ser granate o verde, con unos botones dorados, medias blancas, zapatos negros y un pañuelo grande de colores, ese que tenía en mis manos con tanto cuidado de no arrugarlo. Fue lo último que se puso, lo cogió por una de las puntas y lo metió en un costado de la cintura de la falda, dejando a la vista el resto del pañuelo.

" Pañuelo " hoy en día

" Pañuelo " hoy en día

Empezó a tararear y bailar una canción que me resultaba familiar, pues la había oído tocar más de una vez a mi tío con su acordeón cuando ensayaba. Aquello me encantó y cuando terminó le dije todo seria: tía de mayor yo también  quiero ser “bailera”. Cuántas veces me habrá recordado mi tía esa frase que yo dije tan seria y que a ella le hizo tanta gracia.

Llegó el momento de salir de casa para ir a bailar. Mi tía, mi tío vestido también de bolante, ¡cómo sonaban los cascabeles al bajar las escaleras!, mi otro tío con su acordeón a cuestas y detrás yo, con toda la intención de seguirlos a donde fuesen. Sin embargo, de nada sirvió ponerme a llorar y llorar cuando me dijeron que no podía ir, y que los vería desde la terraza. ¡Qué berrinche!

Por fin llegó la hora, a lo lejos se empezaba a oír la música y salimos todos a la terraza. Al ver llegar a los bolantes bailando, oír la música de la “martxa”, es algo que hoy en día al igual que aquella primera vez sigue emocionándome de una manera que no encuentro palabras para expresar ese sentimiento.

¿Qué si cumplí mi sueño de ser “bailera”? Sí, pero a mi manera. Nunca he llegado a vestirme y bailar con los bolantes. Sin embargo, cuando era joven, cada año me decía a mí misma “este año sí, me visto y bailo”, pero fueron pasando los años y nunca llegué a hacerlo. El miedo, la vergüenza a hacerlo mal o confundirme fue superior a mí.

Año tras año me quito esa espina bailando en la terraza de casa mientras los protagonistas lo hacen en la plaza. La verdad es que me quedo muy a gusto y disfruto sin miedos ni vergüenza. Así es que es un sueño cumplido, a mi manera, pero cumplido.

 

Fuera " espina "

Fuera " espina "

La tradición en la familia sigue, aunque mi hija pequeña lleva el mismo camino de la madre, pues cada año dice que quiere bailar. De momento no lo ha hecho, pero espero que ese día llegue.

Mi sobrino lleva varios años haciéndolo, uno de mis primos baila de bolante y el otro de “ziratepeko”, el cual cogió el testigo de nuestro tío cuando este se retiró. Las hijas de mis primos también han empezado siendo bien pequeñas.

El futuro siempre está en los más “peques” y para eso es importante que los mayores sepan transmitir los sentimientos de una tradición que no queremos que se pierda.

 

El Futuro

El Futuro

Un apunte final o P.D. como se solía poner en las cartas. A mi padre no he mencionado en estos recuerdos porque ya no bailaba, aunque lo hizo, y lo más importante: supo transmitirnos a los hijos ese sentimiento por la fiesta de los bolantes que se celebra cada Domingo de Pascua.

¿ Te gusta recordar? Ven a Casa Loperena. ¡Te esperemos !

Ya estamos en temporada de sidra en Navarra

Era un domingo del mes de Septiembre cuando estuve en Lekunberri, se celebraba el Día de la sidra, donde se hacía una demostración de cómo se elaboraba artesanalmente años atrás. La verdad es que hoy en día los pasos son los mismos, aunque quizás alguno de ellos algo menos artesanales.

Todo empieza, entonces y ahora, con:

Recolección: Recogida de las manzanas en otoño. Las manzanas pueden ser de distintas variedades pero clasificadas principalmente en tres tipos: dulces, imprescindibles para transformar su azúcar en alcohol, ácidas, para mantener el color natural del mosto y amargas o salvajes que son las que aportan el tanino.

Matxaka: Uno de los métodos tradicionales consistía en machacar las manzanas con grandes “martillos” de madera, con este proceso se facilita su posterior  prensado. Este era un momento social importante, pues vecinos y amigos participaban.

Recogiendo la matxaka para meterla en la prensa.

Recogiendo la matxaka para meterla en la prensa.

Prensado: Una vez llenada la prensa se realiza el primer “golpe” o prensado, mediante el cuál se obtiene el mosto que contiene la pasta procedente de la matxaka. Este es turbio, dulce y espeso. Una vez extraído todo el mosto, se saca la pulpa que queda en la prensa, se remueve y se vuelve a meter. Se necesitan tres o cuatro “golpes” para sacar todo el mosto. El frío es un imprescindible aliado en el proceso.

Prensa preparada para dar el primer "golpe"

Prensa preparada para dar el primer "golpe"

Primer mosto

Primer mosto

Fermentación: El mosto sufre una fermentación alcohólica, donde las levaduras convierten los azucares en alcohol. La sidra alcanza un grado alcohólico cercano al 6-6’ 5 %.

En el momento que la fermentación ha terminado, se dice que la sidra está “seca”, ya que la cantidad de azúcares que tenía el mosto ha disminuido considerablemente.

Esto es básicamente lo que vimos y nos explicaron aquella mañana en Lekunberri.

La verdad es que fue muy interesante. No menos interesante me pareció, ahora que sabía más sobre su elaboración, repetir la experiencia de cada año, ir a una sidrería y probar la sidra de la nueva temporada. Fuimos toda la cuadrilla, pues estas cosas es mejor hacerlas con los amigos. Después de saludar a los dueños, cogimos cada uno nuestro vaso y… a las kupelas sin perder más tiempo, a empezar el ritual de escanciar la sidra  de las distintas kupelas, degustarlas y comentar, que si esta me gusta más que la otra, que si esta es un poco más ácida, todo un debate. Una vez hecho este primer “trabajo” nos sentamos para empezar otro no menos gratificante, cenar el típico menú de sidrería: tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, txuletón y queso con membrillo y nueces. Las expectativas se cumplieron con creces, ¡todo estaba buenísimo! La sobremesa como siempre fue larga, en una de las mesas uno entonó una canción y como no podía ser de otra manera, enseguida le acompañamos el resto.

Ya se me está haciendo larga la espera para volver por allí, creo que este mismo fin de semana repetiremos!!!

¡Ven a Casa Loperena y descubre los secretos de la sidra!

Kupelas en la sidrería

Kupelas en la sidrería

Tortilla de bacalao

Tortilla de bacalao

Bacalao con pimientos

Bacalao con pimientos

Txuletón

Txuletón

Queso con membrillo y nueces

Queso con membrillo y nueces

 

 

 

 

 

Lekunberri, Navarre, Spain.

Resumen de un otoño en imágenes

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Aquí os dejo un resumen en imágenes, de como ha sido el Otoño que acabamos de dejar atrás. Hemos tenido días de lluvias intensas, las primeras nieves, nieblas más y menos persistentes que luego daban paso a cielos despejados y azules, heladas nocturnas.

¿Te gustaría vivir más experiencias como esta? Ven a Casa Loperena.  ¡Te esperamos!

crecida del río después de intensas lluvias

crecida del río después de intensas lluvias

crecida del río Arakil

crecida del río Arakil

entre la lluvia y el sol

entre la lluvia y el sol

Primeras nieves

primeras nieves camino de la Trinidad

primeras nieves en la Trinidad

nieblas caprichosas, mañanas de niebla tardes de sol

atardecer en la Trinidad

nieblas dando paso a un bonito día

bonito amanecer, primeros rayos del sol reflejados en la nieve

 

 

 

 

 

 

 

Zuhatzu, Navarre, Spain.

Noche fría, mañana con sorpresa

 

Salgo para ir a trabajar, hoy no voy por el garaje sino por delante de casa, voy a lo mío, pero por el rabillo del ojo… algo me llama la atención, aunque es normal encontrarse con telarañas trabajadas durante la noche, algo me sorprende, son dos telarañas… ¡tan diferentes! Una a cada lado de un arbusto, se distinguían muy bien la una de la otra porque estaban heladas. La noche había sido muy fría. Sigue leyendo

Etxarren, Navarre, Spain.

¡Qué pena! o debería decir… ¡por fin!

dest_nieve_trinidad

¡Qué pena! o debería decir ¡por fin! La verdad, no sé por qué expresión decidirme…  Os preguntaréis de qué estoy hablando, pues muy sencillo ¡de que ha llegado el frío, y de qué manera! un martes en manga corta a las tres de la tarde y el domingo ¡nieve! y tiritando de frío, yo creo que ni la caldera de la calefacción estaba preparada para despertarse tan de repente después de un verano seco y caluroso.

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